Cólicos menstruales

Los cólicos menstruales o dismenorrea se deben a la producción de sustancias químicas llamadas “prostaglandinas”. Estas sustancias tienen la capacidad de hacer que el útero se contraiga. Estas contracciones se traducen de manera clínica en cólicos que pueden ser de diversa intensidad y requerir o no tratamiento.

La dismenorrea se clasifica en primaria y secundaria.

· Dismenorrea primaria. La que es causada por prostaglandinas

· Dismenorrea secundaria. La que se debe a causas orgánicas o anatómicas

La dismenorrea primaria, la podemos considerar hasta cierto punto un evento clínico fisiológico o normal; sin embargo, no se debe considerar “normal” si el dolor incapacita a la mujer y la hace suspender sus actividades habituales. Los cólicos se refieren al área pélvica (vientre), y pueden irradiarse hacia la espalda o las piernas.

En general el dolor inicia el primer día de la menstruación, cuando precisamente las “prostaglandinas” se liberan.

Además de los cólicos, también se pueden presentar los siguientes síntomas:

· Dolor de cabeza

· Náuseas

· Distención abdominal

· Diarrea

La dismenorrea secundaria, es causada por diversas situaciones clínicas, entre las cuales se pueden mencionar: endometriosis, miomatosis uterina, quistes de ovario, adenomiosis, etc.

Para poder evaluar adecuadamente la dismenorrea, se recomienda usar una escala numérica de dolor; esto es, en un calendario menstrual (que puede ser una app), calificar la intensidad del dolor del 1 al 10, donde 1 es un dolor mínimo, 5 un dolor moderado y 10 un dolor intenso. Esta evaluación del dolor le permitirá a tu médico establecer un diagnóstico adecuado y ofrecer un tratamiento específico.

Por supuesto, siempre que se tenga un dolor de moderado a intenso, es recomendable acudir al médico.

Recomendaciones

1. Los cólicos menstruales o dismenorrea se refieren a dolor durante la menstruación.

2. La dismenorrea se clasifica en primaria cuando es debida a la producción de prostaglandinas y secundaria, cuando se refiere a causas orgánicas o anatómicas

3. Para poder evaluar adecuadamente la dismenorrea, se recomienda usar una escala numérica de dolor y calificar la intensidad del dolor del 1 al 10.

4. Si las molestias son importantes, la recomendación es que acudas con tu ginecóloga para que te revise y oriente sobre opciones de tratamiento e higiene menstrual.

Publicado por Josefina Lira Plascencia

Ginecóloga egresada del Instituto Nacional de Perinatología, con más de 20 años de experiencia. Certificada por el Consejo Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia. Ex Presidente del Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia. Nombrada por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, como Ginecóloga Reconocida en México por su trabajo en pro las mujeres. Ha presentado más de 500 ponencias en foros nacionales e internacionales, publicado mas de 70 artículos en libros y revistas científicas. Área de experiencia: adolescencia, anticoncepción, alteraciones hormonales, menopausia, enfermedades de transmisión sexual.

Deja un comentario